
Arrancamos este trigésimo sexto año celebrando, con la presente, la edición 150 de Espacio Apícola.
Nos iniciamos en diciembre de 1990 como un medio de comunicación entre los apicultores de la entusiasta y movilizada apicultura cordobesa. No existían los celulares, no existía la internet y las computadoras de escritorio recién estaban apareciendo.
La revista transmitía conocimientos básicos, arrancamos con el libro de "Apicultura Práctica" del cordobés
Carlos Alberto Casas. Nos lo pasó un devoto de él,
José Luis Zampini, un administrativo del
INTA Río Primero con quien, un par de años antes, junto a
Stella Maris "Pochi" Rubio y
Facundo Esteban en brazos, nos subíamos al rastrojero de la Agencia de Extensión Rural y salíamos raudos, levantando polvareda hasta llegar a
La Posta o
Capilla de Sitón, en lo que era puro monte cordobés, para dar cursos de apicultura.
Los tiempos cambiaron, surgieron necesidades y desafíos. Junto a
Elio Rubio,
Rafael Frati Quiroga y una banda de colaboradores creamos las "Ferias y Jornadas de Apicultura del Centro de la República" organizando durante 22 años esta feria que se inició en
Río Cuarto en 1992 y luego alternamos hasta 2012 haciéndola año de por medio en
San Francisco, también en
Córdoba.
La comunicación entre apicultores pasó primero a los celulares y la información puntual, además de la radio, cobró notoriedad de a poco en la internet hasta llegar a Facebook, WhatsApp o Instagram.
Incluso la gran autopista de la internet trajo un desafío enorme por la facilidad con que se puede acceder a todo tipo de información, algo que nosotros valoramos y usamos muchísimo.
Tuvimos la suerte de aprender de boca de grandes profesionales en todos los campos
Manuel Oliver,
Ricardo Prieto,
Juan Rivalta,
Juan Mange en la práctica apícola,
Mónica Wingenroth,
Alicia Basilio,
Guillermina Fagundez en la ciencia del polen,
Walter Farina en la ciencia básica y del aprendizaje de las abejas,
Fernando Loser en la administración de la empresa apícola, tantos y ¡tantos profesionales! desde la apicultura a las más diversas especialidades, todos ellos y muchos más nos forjaron un criterio invalorable.
También la internet trajo un gran desafío por la brevedad de las comunicaciones visuales, un título, un flash hasta los actuales videos de 60 segundos o menos que han cambiado en muchos la forma de aprendizaje o quizás también la resignación inconsciente a la sumisión del rebaño...
Es así que llegamos a un presente donde el acceso a trabajos de profesionales de todo el mundo, como los podemos ver en esta edición desde
Argentina hasta
Estonia. ¿Estonia? sí, también
Estonia, nos permite poner al servicio de la
Apicultura Argentina el legado que aprendimos de muchos de esos grandes que ya no están.
Gracias a todos los auspiciantes y suscriptores, a los maestros, a los amigos, a la familia, a Dios mismo, que nos han permitido llegar hasta aquí. Aquí estaremos dispuestos a prestar este servicio a todos aquellos que, caminando junto a los demás, no se resignen a ser rebaño de nadie.
¡Disfrute de su Espacio Apícola!
Fernando Luis Esteban
Director